9 dic. 2008

Cerrado


La vida es como caminar… mover las piernas, trasladarse, entre medio de la gente, como en el futbol americano, que en lo personal es estupido, luchas contra las personas que viene en dirección contraria a ti, tratando que no te empujen, que no te boten.
Caminas al ritmo de los más lentos, porque no tienes como pasarlos, como la vida, y observas… gente corriendo, mirando, comiendo, hablando, gente sin nada y con mucho, gente sentada, de pie, en cuclillas, gente que mira lo conocido mojandose los labios con un gesto obsceno, imaginandose quien sabe que cosas, por unos senos que se pronuncian más de lo normal o un culo que sobre sale del pantalón. Gente anti-autonoma, gente con miradas tristes, gente desorientada gracias a la vida, la sociedad, gente que se autodestruye, pero que es feliz matandose, gente besandose, gente sentada en esas maquinas que contaminan, pero que a cambio nos hacen la vida un poco más fácil, gente que finje ser quien no es, niños gritando, jugando, viviendo sin saber porque están aqui, solo viven.
Si logras pasar todas esas miradas, todos esos pasos, esas risas, esa gente, llegas a unas calles donde eres tú y las paredes, y las piedras de cemento y piedras de piedra, los cerros a lo lejos, esos cerros dominantes, imponentes, y esos rayos de sol que queman con una sutileza diabolica en este desierto poblado, lo acompaña ese cielo siempre celeste, amplio, como la mar pero sin olas, un par de personas pasan al lado tuyo, distrayendote, calladas o hablando, tal vez en la misma rutina de siempre, sin ganas de cambiarla porque es comoda, como el ciclo que llamamos vida, comemos para tener hambre despues, bebemos para estar sedientos, nos drogamos para volver a hacerlo, nacemos para morir, y aunque los mas optimistas digan que todo tiene solución, este ciclo no lo tiene, como la rotación de la tierra no podria cambiar, ¿o si podría?